Proyecto de Investigación “El Consumo Responsable pilar de la Economía Social”

Justificación y pertinencia

La economía digital globalizada ha profundizado la desigualdad social y el desequilibrio ambiental del planeta, con la recuperación del poder de los gobiernos de corte neoliberal, a partir de la década del noventa de siglo XX, tras el fracaso de las economías de centro-izquierda del estado de bienestar, que tuvieron un marcado predominio en las décadas de los años cincuenta al ochenta del siglo pasado.

Investigaciones de Oxfam/Intermón (2014) concluyen que la desigualdad mundial es la enfermedad del siglo XXI, ya que el 1% de la población mundial más rica se apropia de la mitad de la riqueza del planeta, mientras la otra mitad de la riqueza le corresponde al 99 % de los habitantes del mundo. Así mismo, la fuente señala que desde el 2012 las economías digitales situadas en el 10% más alto han mejorado el doble, que aquellas que ocupan el 10% más bajo. Tan solo un 39% de la población mundial tiene acceso a Internet.

Estudios recientes de la CEPAL revelan que América Latina es la segunda región más injusta del planeta, después de África, con el 28% de población que vive bajo la línea de pobreza  y una marcada concentración del ingreso en pocas manos, como confirma el índice de distribución del ingreso de GINI de una inequidad de 0,48 frente a la justa distribución del ingreso de cero.

Como alternativa de subsistencia de la mayoría de la población excluida del sistema globalizado, se viene construyendo el sistema de economía social y solidaria a partir de los principios y valores del modelo cooperativo, sobre la base de estructurar sistemas económicos con responsabilidad social y sustentabilidad ambiental.

En este contexto se inscribe el tema de investigación: “El consumo responsable pilar de la economía social”, como un modelo teórico de estudio de caso que permitiría corregir la desigualdad social y la preservación del medio ambiente, con el diseño de un mecanismo de poder del consumo responsable, que haga posible que la empresa cumpla en forma efectiva la responsabilidad social, a través del trato justo al trabajador, la aplicación de procesos productivos ecológicos amigables con el medio ambiente y su vinculación en la solución de los problemas sociales.

Bajo esta hipótesis el poder de mercado no radica en la empresa sino en un consumidor responsable, bien informado y consciente del poder que tiene en sus manos, para comprar los bienes y servicios únicamente de aquellas empresas que cumplen con la responsabilidad social.

 ¡El consumidor responsable sentencia la vida o la muerte de la empresa!

 El modelo propone una estrategia holística centrada en la información transparente de un marketing ético, en la concienciación del consumidor de los beneficios del consumo responsable y en el fortalecimiento de la organización gremial de mediación y defensa del consumidor entre la empresa y el gobierno.

La responsabilidad social es un principio del modelo cooperativo que está siendo adoptado en forma parcial por la mayoría de empresas, con fines de mejorar su imagen competitiva antes que por convicción de construir una economía social inclusiva y sostenible; consecuentemente, por las razones expuestas anteriormente el modelo del consumo responsable bien podría ser aplicable a los dos sistemas económicos vigentes: la economía social de mercado y la economía social y solidaria.

El comercio justo es una modalidad de consumo responsable de un cierto grupo de consumidores, que con su acción de compra, reconocen la función social y ecológica que cumplen los pequeños productores y artesanos organizados, mas sin desconocer esta importante estrategia, el modelo propuesto de carácter integral y holístico pretende establecer una relación causa-efecto (productor-consumidor) a través del vínculo de la RSE.

La pertinencia del presente tema responde a las necesidades sociales del trabajador y consumidor, particularmente del movimiento cooperativo y de las organizaciones sociales que integran el sistema de economía social y solidaria, como la Red de estudios en perspectiva histórica sobre la economía social y solidaria (REPHESS, la Alianza cooperativa Internacional, el Consorcio Ecuatoriano para la Responsabilidad Social (CERES), las universidades y centros de investigación de estudios sociales, entre otros.

La misión de la Universidad Politécnica Salesiana de orientar sus esfuerzos académicos y de vinculación con la comunidad, hacia los sectores más vulnerables de la sociedad, coloca al modelo del consumo responsable en un espacio de investigación oportuno y pertinente en la búsqueda de soluciones a la problemática en sus diferentes órdenes. Consecuentemente, el presente tema de investigación se inscribe en las líneas de investigación: (a) Economía popular, finanzas populares y Mypes y, (b) Política económica internacional y comercio justo.

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